100ªBRIGADA MIXTA

La 100ª Brigada Mixta se organizó, en junio de 1937, en Alcoy con un batallón de la 1ª BM, mandado por el mayor Luis Rivas Amat, y 3000 reclutas de la quinta de 1931 de Jaén, Córdoba y Murcia. Rivas asumió el mando de la Brigada, teniendo como jefes de los batallones a los mayores Francisco Antolínez, Gregorio Rubio y Gregorio Arroyo y al capitán de milicias Hambrona, y como comisario a Andrés Ramírez Ortiz, del PCE. La unidad formó siempre parte de la 11ª División del XII Cuerpo de Ejército y con ella acudió a la batalla de Brunete.

El 5 de julio, inició una infiltración nocturna con dos batallones, rebasando Brunete por la derecha para avanzar sobre Sevilla la Nueva y Navalcarnero, mientras los otros dos ponían cerco a la población, para entrar en ella al día siguiente. El día 9, la lucha se había trasladado a 1,5km al Sur en la carretera de Boadilla, pero la ofensiva había pasado de ser una cruente batalla, donde las ganancias o pérdidas de terreno eran exiguas, pero las bajas importantísimas. La 100ª BM perdió en la batalla de Brunete 206 jefes y oficiales. EL 24 de julio, la Brigada tuvo que evacuar Brunete y, a partir de este momento, ambos bandos dieron por terminada la lucha. La 100ª BM se había mostrado en su bautismo de fuego como una unidad aguerrida y eficaz. A partir de ahora, sería utilizada en todas las grandes batallas: Belchite, Teruel, Aragón, Ebro y Cataluña.

Después de Brunete la brigada se trasladó a Caspe, donde colaboró en la disolución del Consejo de Aragón, eliminando el último reducto anarquista. En otra audaz maniobra, variante de la de Brunete, se infiltró entre las líneas nacionales a lomos de la caballería, llegando hasta Fuentes de Ebro, donde topó con una fuerte resistencia. Por segunda vez, la táctica sorpresiva había dado unos frutos excepcionales en principio, pero luego malogrados por errores de coordinación y por la tenaz resistencia del adversario en reductos aislados.

El 15 de diciembre de 1937, la 100ª BM inició en vanguardia la batalla de Teruel, partiendo de El Mansueto para cortar el ferrocarril y la carretera de Teruel a Zaragoza y ocupar las alturas próximas a Concud, estableciendo una línea defensiva para asegurar el cerco de Teruel. El 29 de diciembre, tuvo que resistir en este lugar un fuerte ataque de infantería y tanques del enemigo que intentaba levantar el sitio a la ciudad. Al día siguiente, fue relevada por fuerzas de la 68ª División y, después de permanecer en reserva, se dirigió, el 22 de enero de 1938, a Madrid para descansar. El 9 de febrero, regresó al frente de Teruel, concretamente a Salvacañete. El día 19, se hallaba empeñada en la defensa de Teruel y, tres días más tarde, renunció a un proyectado contraataque al entrar los nacionales en la capital turolense.

Al comenzar la ofensiva nacional en Aragón la 100ª BM cubría el sector desde Calanda hasta el Ebro. Intentó retirarse a Alcañiz, pero la localidad ya se había perdido, por lo que tuvo que seguir hasta Valdealgorfa, donde estableció una línea defensiva que aguanto durante unos días, hasta que después de rechazar algunos ataques entre el río Canaleta y La Venta de Camposines, tuvo que cruzar el Ebro en retirada. En el período de relativa calma que siguió a la batalla de Aragón, la Brigada fue enviada a la cabeza de puente de Balaguer como unidad de reserva.

El 25 de julio, cruzó el Ebro por Illetas en el subsector de Ginestar, ocupando Miravet y Pinell de Bray. En estos momentos, el jefe de la brigada era el mayor de milicias Santiago Aguado Rodríguez y su jefe de Estado Mayor Gallardo, mientras que Ángel Ramírez seguía de comisario. EL 30 de julio, perdió las cotas 624, 648 y 644 en la Sierra de Pandols y tuvo que establecerse en la vertiente Sur, ocupando las posiciones del flanco derecho, al borde del precipicio mirando hacia Puig Caballé, cerca de la cota 671. En estas trincheras la 100ª BM iba a escribir las páginas más gloriosas de su historia. Del 10 al 14 de agosto, sufrió el fuego avasallador de la artillería adversaria y sus cargas continuadas de infantería. Sus bajas fueron enormes: fue herido su jefe, Aguado, y su comisario, Ramírez, y muerto el jefe del 1º Batallón Basilio Mañero. EL jefe del 2º Batallón, Brígido García, había muerto en el paso del Ebro, siendo sustituido por el comisario Hipólito del Olmo, que luego lo sería de la Brigada. Se hizo cargo del mando de la 100ª B.M. el mayor de milicias Eduardo García para conducir a la unidad a retaguardia para proceder a su reorganización. La 11ª División fue condecorada con la Laureada de Madrid colectiva por su actuación en Pandols. El 27 de agosto, volvió a ocupar sus anteriores posiciones y tras acudir, en los primeros días de septiembre, en ayuda de la 27ª División en Corbera, perdió, el 5 de este mes, la Ermita de Santa Madrona, posición clave de la Sierra de Pandols. Había resultado tan maltrecha que tuvo que ser retirada de nuevo del frente, pero aún volvió a Pandols, donde estuvo a punto de ser copada el 30 de octubre. El 5 de noviembre, repasaba de nuevo el Ebro por Benifallet.

Para reponerse de la enorme sangría sufrida en el Ebro, la Brigada se acantonó en Borjas Blancas, donde se hallaba al comenzar la ofensiva nacional sobre Cataluña. Fue nombrado nuevo jefe de la Brigada, el mayor Alabau, y comisario Hipólito del Olmo. Ambos se suicidarían en la retirada.

El 25 de diciembre, acudió a la zona de Aspe-Alcanó para intentar frenar el avance enemigo, lo que no consiguió, perdiendo Cogull. El 17 de enero de 1939, se hallaba defendiendo Igualada y, el 3 de febrero, Gerona. El 6 de febrero, tuvo que evacuar Sarriá de Ter y establecer una línea en el río Muga. Finalmente, al 100ª Brigada Mixta pasó la frontera por Port-Bou, al atardecer del 9 de febrero.

La 100ª BM se caracterizó por la severidad en la disciplina y el rigor contra toda desviación de la ortodoxia comunista. Las ejecuciones entre sus filas, siempre alegando intento de pasarse al enemigo, fueron escandalosamente altas.

El periódico de la 100ª BM se titulaba "Venceremos". (Carlos Engel)