101ªBRIGADA MIXTA

A base del 4º Batallón de la 10ª Brigada Mixta de "El Campesino" se formó, en abril-mayo de 1937 en Sagunto, la 101ª BM, que fue completada con reclutas de las quintas de 1932 a 1935 de Aragón, Valencia y Jaén. El mando de la brigada fue otorgado al mayor de milicias Pedro Mateo Merino, hasta entonces jefe del 4º batallón de la 10ª BM. Los restantes mandos fueron: comisario Gabino Aparicio, jefe y comisario del 1º Batallón acantonado en Sagunto, Carlos Álvarez y Marcelino Sánchez; del 3º en Puzol, Francisco Freire y Pedro Moya, y del 4º en Puig, Rafael Moliner y Francisco Giganto. El Estado Mayor estaba formado por su jefe, el capitán de milicias Andrés González Lanuza; el teniente Rodríguez, a cargo de la sección de organización; el teniente Juan Boné Marzal, de la información; el teniente Castellano, de la de operaciones el teniente Arias, de la de intendencia, y el Dr. Carmelo Fraire de la de sanidad. Como asesor actuaba el capitán ruso Rodio Fiodorvich Rodionov y como instructor el primer teniente Lauckanen.

En junio de 1937, la brigada abandonó sus cuarteles en la región valenciana para trasladarse a Alcalá de Henares. En este momento y por poco tiempo, era comisario político el cubano Jaime Bofill que había sustituido a Aparicio. El 6 de julio la 101ª BM recibió su bautismo de fuego, al entrar en combate en al batalla de Brunete. En este día intentó un asalto a Los Llanos desde la orilla del río Perales, pero dos ataques sucesivos no obtuvieron ningún resultado. Finalmente, dos días más tarde, el 2º batallón logró conquistar la disputada localidad. Por su parte el 1º batallón intervino en la toma de Quijorna el 9 de julio. La ofensiva hizo entonces crisis y la Brigada se estableció en posiciones defensivas, librando algunos combates nocturnos, los días 15, 16 y 17, en el puente de Navalgamella y el Vértice Perales. El 18 de julio, se inició la contraofensiva nacional en este sector, con fuertes ataques a las posiciones de Los Llanos, donde la Brigada perdió las primeras líneas y sufrió importantes bajas, entre ellas la del jefe del 3º Batallón, mayor Freire, que fue reemplazado por el capitán de milicias Eustaquio Izquierdo. Al día siguiente, continuaron los combates, consiguiendo los nacionales establecer una cabeza de puente sobre el río Perales, pero que sólo había de durar 24 horas. Finalmente, en la noche del 25 al 26 de julio, cuando la batalla de Brunete tocaba su fin, la 101ª BM fue relevada por la 69ª. La actuación durante la batalla de algún jefe de batallón no satisfizo a Mateo, que sustituyó a Álvarez por el capitán Izquierdo en el 1º, y cediendo éste el mando del 3º al mayor Domiciano Leal Sargentes.

Tras los combates de Brunete, la unidad se retiró a sus cuarteles de Alcalá de Henares, donde permaneció hasta el 21 de enero de 1938, en que salió para el frente de Teruel, llegando el 24 a Peralejos. El 27, nuestra protagonista intentó atacar, sin éxito las Celadas, muriendo, entre otros, el jefe del 4º batallón, Rafael Moliner. Le sucedió el capitán de milicias Daniel Martín Labandera. También asumió el mando del 3º batallón el capitán Raigosa, pues Domiciano Leal había pasado a mandar la 10ª BM. Al día siguiente, se repitió el intento con el mismo resultado y, al otro, desertó una parte de la Compañía Disciplinaria, llevándose al jefe de la misma y a su Plana Mayor como rehenes. En total, la brigada había sufrido unas bajas que representaban un tercio de sus efectivos, por lo que tuvo que ser retirada de primera línea y trasladada a Teruel para su reorganización. Desde finales de enero, la 101ª BM pasó a ocupar posiciones defensivas que abarcaban el casco antiguo de Teruel, el Cementerio, el Cerro de Santa Bárbara y la orilla izquierda del arroyo de Valdecebro. El ataque nacional se inició el 20 de enero de 1938, con un asalto a las posiciones que defendía el 3º batallón, mandado por el capitán Cuervo, que cedió. Para establecer una advertencia, se fusiló a este oficial, pero la desmoralización había cundido de tal manera, que su sucesor corrió con la misma suerte. Finalmente, la unidad rompió el cerco, aguas abajo de la estación, evacuó Teruel, abandonando a los heridos. En tres días la 101ª BM había sufrido más de 500 bajas.

La unidad se concentró nuevamente en Alcalá de Henares para su reestructuración. Aquí permaneció, hasta el 13 de marzo, cuando, iniciaba la ofensiva nacional en Aragón, se desplazó al norte del Ebro, llegando, el 27, a Borjas Blancas. Al día siguiente, entabló combate en la sierra Grossa y la zona de colinas entre Alcarrás y Butsenit, junto al Segre. El 1º de abril, tuvo que restablecer el frente abandonado por la 37ª Brigada Mixta y, finalmente, el día 4, evacuó Lérida para situarse en Vilanova de la Barca. El 20 de abril, pasó a guarnecer la orilla izquierda del Ebro desde Rasquera hasta el mar. Mateo fue relevado por el mayor de milicias Severiano Aparicio Gaya y Heraclio Peribañez Ortega asumió el comisariado político.

La 101ª BM colaboró también en los combates en torno a la cabeza de puente de Balaguer. El 27 de mayo, avanzó por la carretera de Balaguer a Tárrega, semicercando la Ermita del Pedrís, desplazándose luego hacia la derecha, hacia la Torre de Salas y la cota 240; pero, en total, su avance no significó más que 1500 metros de tierra de nadie, pues si bien uno de sus tanque llegó a pisar las trincheras del 1º Batallón del Regimiento Palma nº 36, fue puesto fuera de combate, mientras los infantes desistían del ataque. Abortada esta ofensiva sobre la cabeza de puente, volvió a sus posiciones frente al Ebro, situándose en el Km 6 de la carretera de Tortosa a Barcelona.

Al iniciarse la batalla del Ebro, pasó el río por Benifallet, estableciendo sus posiciones el 31 de julio, frente a Villalba de los Arcos. Dos días más tarde, se encontraba combatiendo en la cabeza de puente del río Canaleta. El 8 de agosto, se hallaba cubriendo posiciones al Este de la Sierra de Pandols. Finalizada la batalla, la 101ª BM se retiró a Vinaixa para su reorganización.

En la ofensiva de Cataluña, la unidad que inicialmente cubría el frente desde Tivenys a Tortosa, se fue retirando defendiendo los pasos de Prenafeta y Coll de la Cabra del Camp, el 13 de enero de 1939. Luego apareció protegiendo la retirada en Igualada y, finalmente, se sumió en la huida general para cruzar la frontera francesa por Port-Bou. Durante esta fase final fue jefe de la 101ª BM el mayor de milicias Aribau, que se suicidó antes de caer en manos del enemigo. (Carlos Engel)