130ªBRIGADA MIXTA

La Agrupación de Montaña de los Pirineos, que mandaba el comandante de Infantería Mariano Bueno Ferrer, se convirtió en la 130ª Brigada Mixta el 28 de abril de 1937,. Bueno, que era un capitán retirado residente en Boltaña (Huesca), continuó como jefe de LA unidad. El jefe de estado Mayor era el capitán de Infantería José Miñana de la Concepción que, al comenzar la guerra, era teniente en el Regimiento Otumba nº 9 de guarnición en Valencia, y comisario Julián Borderas Pallaruelo. Formaban la Brigada los batallones 571º, "Alto Aragón"; 518º, "Cinco Villas"; 519º, "FETE", y 520º, "Izquierda Republicana". La unidad fue encuadrada en lo que se denominó Agrupación de Montaña del Ejército del Este y, más tarde, 43ª División del X Cuerpo de Ejército.

La Brigada actuaba en el frente de Huesca y, en las operaciones del 12 de junio de 1937, se le encomendó la acción secundaria sobre la carretera de Sabiñánigo a Yebra. Intervino en la batalla de Belchite, apoyando a la XII Brigada Internacional frente a Villamayor y ocupó Gavín y Biescas el 21 de septiembre; participó en otra ofensiva sobre Zaragoza del 9 al 11 de octubre, y en la batalla de Teruel. Bueno fue relevado por el comandante de Infantería Leopoldo Ramírez Jiménez, que había sido capitán en la Caja de Recluta nº 21 de Alcira, y Borderas, como comisario, por Lorenzo Berdala Pardo.

En la campaña de Aragón, la 43ª División, y con ella, l a130ª Brigada Mixta se fue viendo arrinconada en el Alto Pirineo aragonés. El 18 de mayo de 1938 cubría las estribaciones del Monte Perdido y Sierra de la Custodia con las cotas 2.520, 2.405 y 2.304; el río Vellós; las alturas de Sestrales, Loma de la Minguasa; Los Lobos; Puyarruego, y la confluencia del Vellós con el Cinca. De aquí fue replegándose lentamente hacia la frontera francesa que cruzó el 16 de junio, para regresar la mayoría de los combatientes a zona republicana.

La 130ª Brigada Mixta fue reorganizada en Santa Coloma de Farners a principios de julio. El mando fue encomendado al mayor de milicias Tolosa. Pasó entonces a cubrir el frente de los Pirineos, hasta ser llamada para intervenir en la batalla del Ebro. Cruzó el río el 25 de agosto, y se dirigió a la Sierra de Caballs, donde, el día 30, sufrió un intensísimo fuego artillero y el empuje principal del ataque adversario, que desembocó en la pérdida de la Sierra de Caballs y, al fin, de la batalla. En este último día de participación en los combates, sufrió un 70% de bajas, muriendo el jefe de la Brigada y todos los jefes de batallón, menos uno.

Después de la batalla del Ebro, defendió la orilla izquierda del río en Almatret y Ribarroja. En la ofensiva nacional sobre Cataluña, no pudo resistir el ataque del CTV en su sector y se fue retirando por el Priorato, hasta cruzar Reus la noche del 14 al 15 de enero de 1939, dirigirse a Tarragona y al línea del Gayá. Luego, fue siguiendo la costa, para intentar defender la línea de Llobregat en El Prat, el 24 de enero; Montjuich, el 25, y replegarse a las orillas del Besós, el 26. En Montjuich desertó el jefe de la Brigada, y los restos de ella que iniciaron el repliegue hacia la frontera, siguiendo nuevamente la costa, apenas merecían el nombre de unidad de combate. La retirada prosiguió por Arenys, Blanes, Vidreras, Lloret y las orillas del Ter, para pasar, finalmente, la frontera por Port-Bou el 9 de febrero.- (Carlos Engel)