219ªBRIGADA MIXTA

La 219ª Brigada Mixta se formó el 24 de agosto de 1937 en Daimiel, con mozos de los reemplazos de 1930, 1937 y 1938, aunque su organización no pudo completarse hasta entrado el mes de noviembre. El primer jefe de la unidad era el comandante de Infantería Manuel Pérez Garrido que, al comenzar la contienda, residía en Badajoz como capitán retirado. Pérez Garrido fue uno de los defensores de Badajoz que pudieron huir a Portugal y reintegrarse a la España republicana en el vapor Nyassa que hizo la travesía Lisboa-Tarragona. La 219ª Brigada Mixta se integró en la 67ª División para pasar posteriormente a la 68ª del XX Cuerpo de Ejército en Ciudad Real. A Pérez Garrido le sucedió el comandante de Infantería Joaquín Ravenet Ferrándiz que, como su predecesor, era capitán retirado, éste en Valencia. El jefe de Estado Mayor era el capitán de milicias Hernán Barroso Blanqui, sustituido, en julio de 1938, por el capitán de su misma escala David García Sánchez y éste, a su vez, por el de mismo grado y procedencia. Saúl Rodríguez Gil en noviembre del mismo año. Actuaba como comisario Domingo Bachera Penalva, del PSOE. La Brigada no recibió su bautismo de fuego hasta el comienzo de la batalla de Teruel, en la que tenía encomendada la misión de romper el frente por el sector de Villastar, partiendo de Manzaneda.

El 15 de diciembre se inició la ofensiva, pero la 219ª Brigada Mixta sólo consiguió una débil penetración por Villespesa que, días más tarde, quedaría cercada. En el asalto final a Teruel, la unidad actuó en segundo escalón en el flanco izquierdo, asaltando la plaza el día 22 de diciembre. Su actuación fue muy brillante, impidiendo que las tropas nacionales levantaran el cerco de Teruel el 1º de enero de 1938. Muy quebrantada por la lucha en la ciudad y el crudo invierno, tuvo que ser retirada para su reorganización en Extremadura, pero se reintegró al frente turolense en febrero. La unidad no se vio involucrada en la batalla del Alfambra, de tres días de duración, pues sus posiciones en el sector de Valdecebros se hallaban alejadas de la acción principal.

Terminada la batalla de Teruel y disuelta la 68ª División, la 219ª Brigada Mixta se reorganizó totalmente, asumiendo su mando el comandante de Infantería Manuel Molino Velázquez, que se había dado a conocer como capitán del Cuerpo de Asalto, al contribuir decisivamente a sofocar el Alzamiento en Málaga. La unidad se incorporó a la 66ª División del XIX Cuerpo de Ejército.

Al llegar los nacionales al mar, la 219ª Brigada Mixta asumió la labor de contención del avance sobre Valencia en el sector más cercano a Teruel. Este sector quedó fuera del ámbito de la ofensiva nacional. Tras la caída de Castellón, en junio de 1938, la Brigada se acogió a la línea X-Y-Z en el valle del Guadalaviar, donde resistió hasta que la batalla del Ebro paralizó las operaciones.

En estos momentos, sus mandos eran:

Jefe de la Brigada: comandante Manuel Molino Velázquez;

Jefe del 873º Batallón: capitán Juan Ramírez Pendón;

Jefe del 874ª Batallón: mayor Ignacio Novellón Berbedés;

Jefe del 875ª Batallón: mayor Antonio Palacios Campos y

Jefe del 876ª Batallón: mayor Antonio García Almazán.

En los últimos meses de la guerra, la 219ª Brigada Mixta de la que se había hecho cargo el mayor de milicias Jacinto Vallejo Hinojosa, pasó a encuadrarse en la 73ª División del XVIII Cuerpo de Ejército, con la que se dirigió al frente de Extremadura.

El 7 de enero de 1939 se incorporó desde tierras jienenses a la batalla de Peñarroya y, el día 13, atacó infructuosamente por el área de Moritos-Mataborracha. Los combates duraron hasta el día 22, sin lograr doblegar la resistencia nacional. Fue la última acción bélica de la 219ª Brigada Mixta. (Carlos Engel)