224ªBRIGADA MIXTA

La 224ª Brigada Mixta se formó en el verano de 1937, con batallones sueltos de la Defensa de Costas en Cataluña. Fue su jefe el comandante de Infantería Martín Calvo Calvo que, el 18 de julio de 1936, era capitán retirado en Madrid, y el comisario político Ignacio Fernández, del PCE. La brigada inició su andadura en la Defensa de Costas de la región catalana, para pasar, más tarde, a la reserva del Ejército del Este y, finalmente, a la 72ª División del XVIII Cuerpo de Ejército. Acudió con esta División al frente de Teruel, pero la organización de ambas estaba tan atrasada, que no fue posible utilizarlas más que como reserva al Sur de La Muela.

El 7 de marzo de 1938 fue enviada, aún a medio armar, al sector de Belchite ante la inminente ofensiva nacional en Aragón, y fue arrollada, lo mismo se repitió, el día 11, en la zona de Escatrón y Caspe. El resultado de estos combates fue la dispersión total de la unidad, quedando un batallón en el área de Petrusa a Monzón, otro desde Fraga al Ebro, y el resto en defensa de Lérida. Tan quebrantada quedó la Brigada que fue disuelta.

El 19 de abril se adjudicó a una nueva brigada formada por batallones procedentes de la 124ª Brigada Mixta, y encuadrada en la 60ª División del XVIII Cuerpo de Ejército en Vallfogona. El nuevo jefe, fue el mayor de milicias Antonio Moya Gabarrón, y el de Estado Mayor, el capitán de milicias Benito García Freixas. Con su nueva gran unidad participó en la batalla del Ebro, llegando el 30 de julio, como reserva del XV Cuerpo de Ejército al sector Fayón-Villalba de los Arcos.

El 3 de agosto relevó a fuerzas de la 16ª División entre La Pobla de Masacula y Cuatro Caminos. El 19 de agosto se vio envuelta en los combates del triángulo Villalba-Corbeta-Vértice Gaeta, donde resistió sin ceder sus posiciones durante ocho días. Entre el 9 y el 12 de septiembre fue relevada por fuerzas de la 42ª División, pasando a cubrir la orilla izquierda del Bajo Ebro.

El 4 de diciembre se dirigió a Ibars de Urgel para defender la cabeza de puente de Balaguer, donde sufrió un gran descalabro al iniciarse la ofensiva nacional sobre Cataluña. Su retirada la condujo a Cervera, Calaf, Manresa y Vich, donde dejó de ser una unidad coherente. (Carlos Engel)