69ªBRIGADA MIXTA

Los batallones "Leones Rojos", "Margarita Nelken", "Madrid-Pacífico", "Asturias" y "Pedro Rubio" formaron, en diciembre de 1936, la 69ª Brigada Mixta. EL mando de la unidad que, en principio, se llamó Brigada "B", fue conferido al mayor de milicias Gustavo Durán Martínez. Durán era un conocido compositor y pianista, recién ingresado en el Partido Comunista.

Bien pronto, la Brigada recibió su bautismo de fuego, aunque no con demasiado éxito, pues sus batallones "Madrid-Pacífico" y "Asturias" cedieron ante el empuje enemigo durante la batalla de la carretera de La Coruña, el día 2 de enero de 1937, cuando cubrían el frente de Villafranca del Castillo, Castillo de Villafranca, Romanillos y el Vértice Manilva.

El 13 de enero, la Brigada estaba en vanguardia en la tapia del Monte del Pardo, cuando fue requerida su presencia en Galapagar para una proyectada ofensiva sobre Brunete que no tuvo lugar. A finales del mismo mes, se encuadró en la 8ª División del II Cuerpo de Ejército y se dirigió a Alcalá de Henares, donde fue dotada de nuevo armamento para salir luego hacia El Pardo, preparada para participar en la batalla del Jarama como reserva sobre ruedas.

El 23 de febrero, fue cedida a la División "C" e intervino en los ataques al Pingarrón. Al terminar la batalla del Jarama, se incorporó a la División "B", que posteriormente pasó a denominarse 35ª.

Después de una fracasada operación sobre el Cerro Garabitas, entre los días 10 y 14 de abril, la unidad fue destinada a la abortada ofensiva sobre Mérida, situando su base de partida, el 1º de mayo, en Archillas. A finales de mayo, fue concentrada en Hoyo de Manzanares, Colmenar Viejo, Guadix y Chozas de la Sierra para tomar parte con la XV Brigada Internacional en la acción principal de la ofensiva sobre La Granja y Segovia. En su aproximación a la primera línea, que se hizo de día y con poca precaución, ya sufrió las primeras bajas al ser cañoneada por la artillería adversaria. Sin embargo, el 30 de mayo, inició con brío el asalto a Cabeza Grande, al siguiente, aunque perdió ambas un día más tarde. Junto a la 3ª Brigada intentó recuperar las posiciones perdidas, sin conseguirlo. Al terminar la batalla, la Brigada continuó por unos días en primera línea en el Puerto de Navacerrada, teniendo el puesto de mando en el Club Peñalara. Finalmente, se retiró el 6 de junio a Colmenar y Hoyo de Manzanares.

Terminadas estas operaciones, Durán pasó a mandar una división y fue sustituido en el mando por el mayor de milicias Rodolfo Carretero Iranzo. La unidad se incorporó a la División que mandaba su antiguo jefe y que todavía no había recibido numeración. Con ella participó en la batalla de Brunete, cubriendo el flanco derecho de la ofensiva, pero sin verse envuelta en los combates principales.

Tras finalizar la batalla de Brunete continuó en la División que mandaba Durán, ahora ya con su número, el 47, después de haberse denominado, incorrectamente y por poco tiempo, 39ª. Como unidad de probada valía, la 69ª BM fue enviada, en diciembre de 1937, a Fuentes de Ebro para intervenir en la batalla de Teruel. En esta ofensiva volvió a distinguirse en la toma de La Muela de Teruel, el primer día del año 1938, sufriendo un gran desgaste. En la contraofensiva nacional le correspondió defender la carretera de Teruel a Sagunto.

En la ofensiva nacional en Aragón, la 69ª BM luchó en el Maestrazgo contra las tropas del general Aranda y al producirse el corte de la España republicana en dos zonas, la unidad quedó incorporada con el resto de la División en el XXII Cuerpo de Ejército del Ejército de Maniobra, alternando sus permanencias en el frente de Levante con períodos de descanso.

En noviembre de 1938, pasó al frente de Extremadura para tomar parte en la ofensiva de Peñarroya, última acción bélica republicana de la guerra. En un primer avance espectacular, la 69ª BM llegó el 5 de enero de 1939 hasta la zona de Valsequillo y La Granjuela, ocupando el Cerro Mulva. Aquí acabo la ofensiva y la unidad tuvo que establecer una línea defensiva en Sierra Tejonera que tuvo que abandonar más tarde, hasta darse por concluida la batalla el 2 de febrero. A continuación la Brigada abandonó el frente extremeño para reintegrarse al de Levante.

Al rebelarse Casado contra Negrín, la 69ª BM se puso de parte del Gobierno y, junto al resto de la 47ª División y a la 70ª, depusieron al jefe del XXII Cuerpo de Ejército, teniente coronel Ibarrola. Fuerzas del XIX Cuerpo de Ejército recibieron órdenes de controlar a las del XXII, aunque sin entrar en colisión con ellas. En esta situación de libertad vigilada llegó el final de la guerra con la consiguiente disolución de la 69ª BM.

Entre los comisarios políticos de la unidad podemos citar a Nicolás Yuste Sierra y Sófocles Parra Salmerón.

El órgano de difusión de la 69ª BM era "Nuevo Ejército". (Carlos Engel)