84ªBRIGADA MIXTA

La 84ª Brigada Mixta fue una de las unidades surgidas de la Columna de Hierro, en marzo de 1937. En este caso se trataba de las fuerzas situadas en el sector Este del frente de Teruel, constituidas por elementos anarquistas y soldados de los regimientos de guarnición en Valencia que formaron los batallones, 333º "Largo Caballero", 334º "Azaña", 335º "Temple y Rebeldía" y 336º "Infantería". Para la instrucción de la unidad fue designado el comandante de Infantería Leopoldo Ramírez Jiménez que, el 18 de julio de 1936, era capitán en el Grupo de Infantería del Ministerio de la Guerra. Ramírez fue relevado, una vez concluida su misión, por el comandante de Infantería Miguel Ferrer Canet, antiguo capitán retirado en Valencia y que mandaba el 2º Batallón de la 82ª BM. El mandato de Ferrer fue breve, pues le sucedieron, hasta diciembre de 1937, el comandante de Carabineros Ángel Castaño Gutiérrez, teniente en situación de disponible en Madrid al estallar la guerra, y el mayor de milicias Benjamín J. Iseli Andrés, con lo que la Brigada tuvo cuatro jefes en ocho meses. Nuestra protagonista fue asignada a la 40ª División de la reserva del Ejército de Levante.

Para la batalla de Teruel, la 40ª División, y con ella la 84ª BM, pasó al XX Cuerpo de Ejército que debía llevar el esfuerzo principal de la ofensiva. El 14 de diciembre asaltó el Puerto de Escandón que logró conquistar el 16. Tres días más tarde, avanzó hacia Teruel por la carretera de Sagunto, después de ocupar Castellar y Castralvo, llegando a la capital el día 21, atacando por el flanco derecho. Penetró en la ciudad y, el día de Nochebuena, se encontraba asediando la Comandancia Militar que defendía el coronel Rey D´Harcourt. El último día del año, se retiró a posiciones exteriores de Teruel. Iniciada la contraofensiva nacional, la 84ª BM fue enviada a primera línea de combate el 17 de enero de 1938, y cuando, dos días más tarde, se le dio la orden de defender el cementerio turolense, estalló el conflicto originado por los muchos días de combates n condiciones durísimas, inhumanas: el 1º y 2º Batallón se negaron a seguir combatiendo y el 4º a relevarlos. La rebelión fue sofocada con brutalidad: 46 hombres fueron fusilados el 20 de enero, y, 60, quedaron a espera de juicio. Un nuevo fracaso al asaltar El Muletón, al día siguiente, determinó la sentencia definitiva: la 84ª BM fue disuelta.

El 19 de abril de 1938, la 123ª A BM tomó la numeración de la unidad desaparecida en el frente de Teruel y fue encuadrada en la 60ª División del XVIII Cuerpo de Ejército. La Brigada se hallaba acantonada en Vallfogona y sus mandos eran el mayor de milicias Agustín Vilella Freixa, jefe de la misma; capitán de milicias Benito García Freixas, jefe de Estado Mayor, y Juan Soler Muñoz, comisario. La primera misión encomendada a la nueva unidad fue trasladarse a la cabeza de puente de Balaguer para cubrir el sector que iba de la carretera de Tárrega hasta el río Segre.

Al comenzar la batalla del Ebro, se incorporó a la ofensiva, ocupando la primera línea frente a Villalba de los Arcos en la zona entre La Pobla de Masaluca y Cuatro Caminos. Aquí aguantó los embates de la contraofensiva nacional durante ocho días, hasta que tuvo que retirarse al Vértice Gaeta, donde, el 21 de agosto, perdió la posición y quedó prácticamente deshecha. A principios de septiembre, fue retirada de la cabeza de puente y trasladada al Bajo Ebro, de guarnición en su orilla izquierda. Cuando, el 5 de diciembre, fue enviada a Ibars de Urgell, ya tenía un nuevo jefe, el mayor de milicias Luis de los Arcos Sáiz. No hay datos de su actuación en la batalla de Cataluña. (Carlos Engel)