93ªBRIGADA MIXTA

En enero de 1937, se constituyó en el sector de Alora con los batallones 89º "Comandante Ortiz", 90º "Voluntarios de Almería", 91º "Pedro Galindo" y 92º "Ángel Pestaña", una Brigada Mixta, denominada e4n principio como 53ª, pero numerada definitivamente con el 93. Su primer jefe fue el teniente coronel de Infantería Juan Piaya Rebullido, a quien sucedió el comandante de la misma Arma José Villagrán Ganzinotto. Antes de la guerra, Piaya era comandante retirado residente en Madrid y Villagrán, capitán en la Caja de Recluta nº 8 de Jaén.

Después de la pérdida de Málaga, con la incertidumbre sobre su numeración, pues también ostentó la de 77ª, fue destinada al sector Sur del frente de Córdoba y, en marzo, al de Granada. Aquí volvió a cambiar de numeración y jefe: asumió la definitiva de 93ª y la jefatura pasó a desempeñarla el comandante de Infantería José de Juan Saura, antes capitán en el Centro de Movilización y Reserva nº 6 de Murcia. En la jefatura de Estado Mayor se sucedieron durante esta primavera el comandante de Infantería Antonio Burgos Pérez, un antiguo teniente retirado en Almería y el capitán del Arma Miguel Valderes Rives que había sido alférez en el Regimiento Sevilla nº 24 de Cartagena. El comisario político era Agustín de Leonardo Mingo, del PCE. La Brigada entró a formar parte de la 22ª División del IX Cuerpo de Ejército, guarneciendo el sector Sur, desde el Guadalquivir hasta la carretera de Albendín a Martos.

La 93ª Brigada Mixta fue enviada al frente de Aragón, al comenzar la ofensiva nacional, para cubrir el sector desde Albocácer hasta Campillo. Se sumó al repliegue general y cruzó el Ebro el 17 de abril de 1938. Su próximo destino fue la cabeza de puente de Balaguer, donde de Juan cedió el mando al mayor de milicias Agustín Vilella Freixas, al que acompañó, como jefe de Estado Mayor, el capitán de milicias Jacinto Moreno Gutiérrez. Pasó entonces, a integrarse en la 72ª División del XVIII Cuerpo de Ejército. En la cabeza de puente, la 93ªBM sufrió la rotura del frente el 31 de diciembre, huyendo en desbandada. Se pudo recuperar en la Sierra de Prades, defendiendo también el pueblo con la 3ª Compañía del 90ª Batallón, pero resultó prácticamente deshecha, intentando sus restos ganar penosamente la frontera. (Carlos Engel)