17ª BRIGADA MIXTA

La 17ª Brigada Mixta se constituyó, a finales del 1936, en Villarobledo y se otorgó su mando al teniente coronel de Infantería Germán Madroñero López, teniendo como comisario a Manuel Simarro Quiles, del PSOE. Madroñero era, al estallar la guerra, comandante en el regimiento Wad-Ras nº 1 de Madrid.

A mediados de enero de 1937, partió hacia el frente y quedó acantonada en Ocaña con la intención de hacerla intervenir en una proyectada ofensiva sobre Brunete que no llegó a realizarse. El 7 de febrero, en la batalla del Jarama y encuadrada en la Agrupación Burillo fue encargada de la defensa del Puente de Titulcia, pero pronto adjudicada a la Agrupación Chorda con la misión de proteger otro puente, el de Pindoque. En una audaz maniobra, los nacionales lograron pasar a la otra orilla, evitando la destrucción del puente, y la 17ª BM tuvo que acudir para taponar la brecha y en socorro de la 23ª BM que había quedado prácticamente destrozada.

El 12 de febrero, atacó, sin éxito, por la Cuesta de la Reina y, dos días más tarde, se situó frente al Vértice Pingarrón, fracasando en su ataque y retirándose desordenadamente. Al día siguiente, fue encuadrada en la División "B" que mandaba el yugoslavo Gal, participando con ella, de nuevo, en sangrientos combates en torno al Pingarrón, últimos estertores de la batalla del Jarama. Durante estas acciones, Madroñero fue relevado por el comandante de Infantería Hilario Cid Manzano que, el 18 de julio de 1936, era capitán retirado en Madrid. Al terminar la lucha en el Jarama, la 17ª Brigada se incorporó a la 13ª División y con ella al frente madrileño, con puesto de mando en Morata de Tajuña, bajo el mando de un olvidado personaje: el teniente coronel Julián del Castillo Sánchez. Era éste un teniente de Infantería de 72 años, retirado en Madrid y que había ganado la Cruz Laureada de San Fernando en la guerra de Cuba. En diciembre de 1937, del Castillo fue sustituido por el mayor de milicias Carlos Fabra Martín, para que le reemplazara, casi inmediatamente, el mayor de la misma escala Gregorio Herrero del Olmo y a éste, a su vez, seis meses más tarde el mayor de milicias Manuel López Cabanas. Fueron jefes de su Estado Mayor, entre otros, los oficiales de milicias Gil Montoya y Vicente Abad Olmos y comisarios, Ángel Maynar Cebrián, del PSOE y Pedro Tordesillas Sanz.

La 17ª BM pasó el resto de la contienda en una oscura guerra de trincheras, sin combates que destacar, salvo un intento de romper el frente, a la desesperada, para intentar paralizar la ofensiva nacional en Cataluña, en enero de 1939 y que no tuvo éxito. EL 28 de marzo, al rendirse el frente de Madrid, la Brigada cerró su historial. (Carlos Engel)